Diseñadores suizos crean ladrillo modular que enfría espacios urbanos hasta 9 °C sin usar electricidad

 

Bloc° utiliza agua, aire y sol para refrigeración natural: modular, eficiente y sostenible

Lo interesante de bloc° no es solo su estética —que recuerda a la artesanía tradicional reinterpretada con tecnologías actuales— sino la precisión con la que combina materiales porososdinámicas del aire y la simple evaporación para reducir la temperatura del entorno inmediato. La terracota, impresa en 3D, está diseñada para maximizar su superficie interna, permitiendo que el agua almacenada en los módulos se evapore de forma lenta y controlada.

Esa evaporación absorbe calor del aire circundante. Lo baja unos grados, suficientes para marcar la diferencia entre “no se puede estar” y “se puede esperar unos minutos sin sufrir”. En un banco, donde antes nadie se sentaba porque la temperatura era insoportable, de pronto aparece un pequeño oasis urbano.

Al incorporar pequeños paneles solares que alimentan microbombas de recirculación, el sistema mantiene la humedad del ladrillo sin necesidad de red eléctrica. Funciona en modo autónomo. Se alimenta solo. Y cuando hay más sol —cuando más falta hace— mejor rinde.

Dos jóvenes diseñadores han construido un sistema de ladrillo que puede enfriar el aire en paradas de autobús, patios escolares y plazas sin usar electricidad de la red.

  • Terracota + agua + sol.
  • Refrigeración pasiva en plena ciudad.
  • Módulos impresos en 3D y apilables.
  • Más confort térmico sin electricidad.
  • Ideal para plazas, paradas y patios escolares.
  • Pensado para olas de calor cada vez más largas.

Confort térmico incluso en condiciones extremas

Varias ciudades europeas están empezando a evaluar prototipos inspirados en este enfoque ante el aumento de días por encima de los 35 °C. No es casual. Las olas de calor ya no duran tres días; ahora se alargan semanas. Y los espacios públicos, si no se actúa, se vuelven zonas vacías donde nadie quiere estar.

En un entorno urbano común, un módulo bloc° puede integrarse en mobiliario existente: bancos, separadores, pequeñas pérgolas. Su diseño modular permite escalar según la necesidad: un par de bloques para un rincón concreto o estructuras más grandes para plazas sin sombra y patios escolares. Son intervenciones discretas, sin impacto visual agresivo, pero con un efecto térmico notable.

bloc° – un sistema de refrigeración modular para espacios públicos

bloc° es un sistema de refrigeración modular alimentado con energía solar que utiliza terracota y enfriamiento por evaporación para hacer que los espacios públicos urbanos sean más habitables durante episodios de calor extremo. A diferencia de otras soluciones urbanas, no introduce ruido, no requiere infraestructura compleja y no añade consumo eléctrico a redes saturadas. Es, literalmente, dejar que la física haga su trabajo.

 

Una intervención sutil y minimalista

En paradas de transporte público —especialmente las de superficie— la exposición al sol es constante. La combinación de asfalto caliente, tráfico y falta de sombra provoca microentornos casi irrespirables. En estos lugares, bloc° ofrece una mejora directa del confort térmico sin necesidad de cubrir completamente la zona ni instalar equipos mecánicos.

Al ser modular, puede adaptarse a espacios estrechos y aprovechar el movimiento del aire generado por el paso de autobuses o tranvías para mejorar la evaporación. Es un punto de frescor que hace más llevadera la espera, especialmente para personas mayores o con problemas de salud.

Cada ladrillo bloc° es terracota impresa en 3D

La elección de la impresión 3D en terracota no es estética; es funcional. La impresión permite definir microcanales, curvas y porosidades imposibles de lograr con técnicas tradicionales. Con ello se optimiza la absorción de agua, la velocidad de evaporación y la entrada y salida de aire.

Además, la terracota es un material abundante, con baja huella ambiental y totalmente reciclable. No plantea problemas de toxicidad, no se degrada con el sol y conserva propiedades térmicas estables durante décadas. Se integra en el paisaje urbano sin parecer un aparato tecnológico intrusivo.

Este tipo de materiales está ganando terreno en proyectos europeos de adaptación climática. Incluso recuerda a soluciones ancestrales en Oriente Medio y el Mediterráneo, donde la cerámica se ha usado durante siglos para enfriar espacios interiores. Una tecnología antigua reinterpretada con herramientas actuales.

Potencial

bloc° encaja en una tendencia global: ciudades que buscan adaptarse al calor sin depender únicamente de aire acondicionado. Y lo hace con una lógica sencilla: aprovechar lo que ya existe —materiales minerales, evaporación, sol— para crear entornos más habitables.

Su potencial real pasa por tres líneas:

  1. Transformar el mobiliario urbano en infraestructura climática.
    Bancos, postes, pequeños muros… todo puede convertirse en un sistema pasivo de refrigeración.
  2. Proteger a quienes más lo necesitan.
    Paradas de transporte, patios escolares, espacios para personas mayores y zonas de trabajo exterior pueden beneficiarse de soluciones de bajo mantenimiento y bajo coste.
  3. Fomentar la resiliencia local.
    Sistemas como bloc° permiten que las ciudades respondan al calor extremo sin incrementar su dependencia de redes eléctricas presionadas por la demanda de aire acondicionado.

En un escenario donde las temperaturas seguirán subiendo, tecnologías humildes pero ingeniosas como esta pueden contribuir a que las ciudades sean un poco más humanas. Un soplo de aire fresco, literalmente, en tiempos de calor difícil de soportar.

 

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